Escrito por Silvia Bascompte
De acuerdo; estás cansado y hoy no toca hacer nada. Tienes el mando del televisor en la mano y sientes el control. Pero, ¡un momento! Recuerda que el tiempo es limitado y depende de ti cómo lo inviertes para sacarle el mayor provecho. Con el mando controlas los canales, pero si te levantas del sofá, la cama o donde quiera que estés, puedes controlar algo más que un aparato de entretenimiento.
De pronto, saliendo a la calle, un mundo se planta ante tus pies para darte nuevas emociones. Por delante aparece la pasión que representa conocer gente, tener buenas conversaciones, hacer deporte, plantearte metas… ¡No puedes perdértelo! Salir de casa te permite sentirte más vivo y disfrutar de muchas otras cosas.


A medida que vives, se van abriendo un sinfín de puertas que puedes aprovechar al máximo. Una de las decisiones que se toman es dejar de estudiar para irse a trabajar, o estudiar para trabajar más adelante desarrollando mejor su potencial académico. Algunos deciden, en cualquier momento de sus vidas, luchar cada día para hacer ambas cosas al mismo tiempo.








